Crumble de fresa con almendra
Este crumble de fresa con almendra es un postre sencillo, reconfortante y lleno de sabor. La combinación de la fruta caliente y jugosa con una cobertura crujiente lo convierte en una opción perfecta para disfrutar en cualquier época del año, especialmente cuando las fresas están en su mejor momento.
Las fresas de Cuna de Platero aportan un dulzor natural que contrasta a la perfección con la almendra. El resultado es un postre casero, fácil de preparar y ideal para compartir, que recuerda a los clásicos de horno de toda la vida, pero con ingredientes sencillos y naturales.
Ingredientes
- 400 g de fresas de Cuna de Platero
- 50 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 80 g de harina de trigo o integral
- 60 g de mantequilla fría en cubos
- 50 g de almendra molida
- 30 g de copos de avena
- 1 pizca de canela (opcional)
Paso a paso
Paso 1: preparar la base de fresas
Lava bien las fresas, retira el rabito y córtalas en trozos medianos. Colócalas en un bol y mézclalas con el azúcar moreno y el zumo de limón para potenciar su sabor natural.
Reparte la mezcla de fresas en una fuente apta para horno. Procura que quede bien distribuida para que se cocine de manera uniforme y suelte su jugo durante el horneado.
Paso 2: preparar el crumble de almendra
En otro bol mezcla la harina, la almendra molida, la avena y la canela. Añade la mantequilla fría y trabaja la mezcla con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
No amases en exceso para mantener el crumble suelto y crujiente. La clave es que queden pequeños grumos que luego se dorarán en el horno.
Paso 3: montar el crumble
Reparte el crumble sobre las fresas sin presionar demasiado. Debe cubrir toda la superficie, pero manteniendo esa textura irregular tan característica.
Este contraste entre la fruta jugosa y la cobertura crujiente es lo que hace especial este postre. Si te gustan los postres de fruta al horno, también puedes probar nuestro crumble de arándanos y peras.
Paso 4: hornear
Introduce el crumble en el horno precalentado a 180 °C. Hornéalo durante 30-35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y las fresas burbujeen.
Si ves que se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo ligeramente con papel de aluminio. Así evitarás que se queme antes de que la fruta esté bien hecha.
Paso 5: reposar y servir
Saca el crumble del horno y deja reposar unos minutos antes de servir. Esto permitirá que los jugos de la fruta se asienten y el postre tenga mejor textura.
Sírvelo templado, solo o acompañado de yogur natural o helado. Es un final perfecto para cualquier comida, sencillo y muy apetecible.
Consejos útiles
Trucos de cocina
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Utiliza fresas bien maduras para que el crumble tenga un dulzor natural y equilibrado. Si la fruta está en su punto óptimo, no necesitarás añadir mucho azúcar y el sabor será más intenso y agradable.
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Trabaja la mantequilla siempre fría para conseguir una textura más crujiente. Al integrarla con los ingredientes secos usando solo las yemas de los dedos, el crumble quedará suelto y dorado tras el horneado.
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No presiones la cobertura al colocarla sobre las fresas. Dejarla irregular permite que se formen pequeños crujientes durante el horneado y que la fruta burbujee correctamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar este crumble con antelación?
Sí, puedes dejarlo montado en la nevera unas horas antes de hornearlo. De este modo solo tendrás que meterlo al horno justo antes de servir, lo que resulta muy práctico si tienes invitados.
También puedes hornearlo con antelación y recalentarlo ligeramente. Bastarán unos minutos en el horno para que recupere su textura y aroma.
¿Se puede hacer sin almendra?
Sí, puedes sustituir la almendra molida por más avena o por harina. El resultado seguirá siendo crujiente, aunque perderá ese toque tostado tan característico.
Otra opción es usar frutos secos como nueces o avellanas picadas. Aportarán un sabor diferente pero igualmente delicioso.
¿Cómo se conserva el crumble de fresa?
Este crumble de fresa con almendra es un postre fácil, casero y lleno de sabor. Combina la dulzura natural de la fruta con una cobertura crujiente que conquista desde el primer bocado.
Ideal para aprovechar fresas de temporada y disfrutar de un postre sin complicaciones. Una receta perfecta para compartir en familia o cerrar cualquier comida con un toque dulce y reconfortante.
Conclusión
Este smoothie de fresa y plátano natural es una receta comodín: rápida, cremosa y con un sabor que apetece a cualquier hora. Con pocos ingredientes tienes un resultado delicioso y muy fácil de repetir.
Ajusta la textura a tu gusto, prueba con fruta congelada para un acabado tipo helado y hazlo tuyo con pequeños extras. ¡Listo en minutos y perfecto para disfrutar de la frescura de la fruta de Cuna de Platero!

Tiempo de preparación: 45-50 min

Raciones: 4



