Crema de calabaza con fresas asadas y feta
La crema de calabaza con fresas asadas y feta es una receta suave, original y llena de contraste. Combina la textura cremosa de la calabaza con el toque dulce y ligeramente ácido de las fresas, creando un plato diferente sin complicarse en la cocina.
Las fresas de Cuna de Platero aportan frescura, color y un punto afrutado que equilibra muy bien el sabor de la calabaza asada o cocida. Al calentarlas unos minutos en el horno, se vuelven más jugosas y concentran su dulzor natural.
El queso feta termina de redondear la receta con un toque salado y cremoso. El resultado es una crema saludable, vistosa y perfecta para sorprender con ingredientes sencillos, ideal como primer plato, cena ligera o propuesta especial para compartir.
Ingredientes
- 700 g de calabaza pelada y troceada
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 1 patata pequeña
- 700 ml de caldo de verduras
- 180 g de fresas de Cuna de Platero
- 80 g de queso feta
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de miel o sirope de agave opcional
- 1 pizca de tomillo o romero seco
- Sal y pimienta negra al gusto
- Semillas de calabaza o frutos secos picados para decorar opcional
Paso a paso
Paso 1: prepara las verduras
Lava el puerro y córtalo en rodajas finas. Pela la zanahoria y la patata, y trocéalas junto con la calabaza en piezas medianas para que se cocinen de forma uniforme.
Este primer paso ayuda a que la crema tenga una textura más fina y equilibrada. Cuanto más parecidos sean los trozos, más fácil será conseguir una cocción homogénea y una crema suave al triturar.
Paso 2: cocina la base de la crema
Calienta una cucharada de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia y añade el puerro. Sofríelo durante 3-4 minutos a fuego medio, hasta que empiece a estar tierno y desprenda aroma.
Incorpora la calabaza, la zanahoria y la patata. Salpimenta ligeramente, remueve durante un par de minutos y cubre con el caldo de verduras. Este sofrito inicial aporta más sabor que cocerlo todo directamente.
Paso 3: deja cocer hasta que esté tierno
Cocina las verduras a fuego medio durante 20-25 minutos, o hasta que la calabaza esté completamente tierna. Si ves que el caldo se reduce demasiado, puedes añadir un poco más de agua o caldo caliente.
La patata ayuda a dar cuerpo sin necesidad de añadir nata ni ingredientes más pesados. Así conseguirás una crema ligera, cremosa y muy agradable, perfecta para tomar caliente o templada.
Paso 4: asa las fresas
Mientras se cocinan las verduras, lava las fresas de Cuna de Platero, retira el pedúnculo y córtalas por la mitad o en cuartos si son grandes. Colócalas en una bandeja con papel de horno.
Añade unas gotas de aceite de oliva, una pizca de pimienta, tomillo o romero y, si quieres potenciar su dulzor, una cucharadita de miel o sirope. Hornea a 180 ºC durante 10-12 minutos. Las fresas deben quedar tiernas y jugosas, no deshechas.
Paso 5: tritura y ajusta la textura
Cuando las verduras estén cocidas, tritura la mezcla hasta obtener una crema fina. Puedes hacerlo con batidora de mano o en vaso americano, siempre con cuidado si la preparación está muy caliente.
Comprueba el punto de sal y ajusta la textura añadiendo un poco más de caldo si la quieres más ligera. La crema debe quedar suave, cremosa y con cuerpo suficiente para sostener bien la guarnición.
Paso 6: sirve con fresas asadas y feta
Reparte la crema de calabaza en cuencos individuales. Añade por encima varias fresas asadas, un poco de queso feta desmenuzado y unas semillas de calabaza o frutos secos picados si quieres un toque crujiente.
Termina con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimienta negra. El contraste entre la calabaza, las fresas asadas y el feta convierte una crema sencilla en un plato especial, colorido y lleno de sabor.
Consejos útiles
Trucos de cocina
-
No ases demasiado las fresas. El objetivo es que se ablanden ligeramente y concentren su sabor, pero que mantengan parte de su forma. Si las dejas demasiado tiempo en el horno, soltarán demasiado jugo y perderán presencia en el plato. Lo ideal es que queden brillantes, tiernas y jugosas.
-
Ajusta la textura con caldo caliente. Añádelo poco a poco después de triturar, hasta conseguir el punto que más te guste. Si buscas una crema más densa, utiliza menos líquido. Si prefieres una versión más ligera, añade un poco más de caldo. Así podrás adaptarla tanto a una comida como a una cena suave.
-
Añade el feta justo al servir. Este queso aporta un contraste salado muy interesante, pero conviene incorporarlo al final para que mantenga su textura. Si se mezcla dentro de la cazuela, puede perder parte de su personalidad. Desmenuzado sobre la crema queda más vistoso y equilibra mejor el dulzor de la calabaza y las fresas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la crema con antelación?
Sí, puedes preparar la crema de calabaza el día anterior y conservarla en la nevera en un recipiente cerrado.
Lo más recomendable es asar las fresas poco antes de servir o calentarlas ligeramente si ya las tienes preparadas. Así mantendrán mejor su textura y su aspecto en el plato.
¿Se puede tomar fría?
Sí, esta receta también puede servirse templada o fría, especialmente en días de entretiempo o cuando apetece una crema más ligera.
Si la vas a tomar fría, deja la textura un poco más líquida, porque al enfriarse suele espesar. Las fresas asadas y el feta funcionan muy bien también en esta versión.
¿Puedo sustituir el queso feta?
Puedes sustituirlo por queso de cabra fresco, ricotta salada o incluso yogur natural si buscas una opción más suave.
El feta aporta un punto salado muy marcado, por eso combina tan bien con la calabaza y las fresas. Si usas otro queso, ajusta la sal de la crema para mantener el equilibrio.
Conclusión
Esta crema de calabaza con fresas asadas y feta es una receta sencilla, saludable y con un toque diferente. Perfecta para quienes quieren salir de la crema de verduras de siempre sin añadir complicaciones.
La combinación de calabaza, fresas de Cuna de Platero y queso feta crea un equilibrio delicioso entre dulce, ácido y salado. Una receta fácil, vistosa y perfecta para disfrutar de las fresas de una forma original.

Tiempo de preparación: 35 min

Raciones: 4



