Sopa dulce de frambuesa

Sopa dulce de frambuesa y jengibre para comenzar el año

Tras los excesos navideños, el cuerpo agradece recetas ligeras, nutritivas y con ingredientes que nos ayuden a recargar energía de forma natural. Esta sopa dulce de frambuesas de Cuna de Platero con un toque de jengibre es perfecta para empezar el año con buen sabor y mejor sensación.

Puede servirse templada o fría, como postre ligero, desayuno original o incluso en vasitos para una merienda especial. Rica en antioxidantes, vitamina C y con propiedades antiinflamatorias gracias al jengibre, esta sopa dulce es un regalo para el paladar y para el cuerpo.

Ingredientes (para 4 raciones)

  • 300 g de frambuesas frescas Cuna de Platero
  • 2 cucharadas de miel o sirope de agave
  • 250 ml de agua
  • 1 trocito de jengibre fresco rallado (1-2 cm)
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharadita de semillas de chía o lino (opcional)
  • Yogur natural, menta fresca o granola para decorar (opcional)

Paso a paso

Paso 1: cocina las frambuesas

Coloca las frambuesas en un cazo junto con el agua, el jengibre rallado y la miel. Calienta a fuego medio durante 8-10 minutos, removiendo suavemente, hasta que las frambuesas se deshagan y el líquido se tiña de un color rojo intenso.

Este paso concentrará el sabor y activará las propiedades aromáticas del jengibre, que aportará un punto picante muy equilibrado con el dulzor de la miel y la acidez natural de la fruta.

Sopa dulce de frambuesa

Paso 2: tritura y cuela

Retira del fuego y deja templar un par de minutos. Tritura la mezcla con una batidora hasta obtener una sopa suave. Si prefieres una textura más fina, puedes colarla con un colador de malla o una tela para eliminar las semillas.

El resultado debe ser una crema ligera, de textura sedosa y aroma fresco. En este punto puedes añadir el zumo de limón para equilibrar el sabor.

Sopa dulce de frambuesa

Paso 3: refrigera o sirve templada

Deja enfriar la sopa en la nevera si la vas a servir como postre frío o refrescante. Si prefieres algo reconfortante para invierno, puedes tomarla templada, justo después de colarla.

Sirve en cuencos pequeños o vasitos y decora con yogur, menta o granola. La combinación de texturas y temperaturas la convierte en una receta sorprendente y muy versátil.

Sopa dulce de frambuesa

Consejos útiles

Trucos de cocina

  • Elige frambuesas bien maduras.
    Las frambuesas más maduras son más dulces y aromáticas, lo que mejora el sabor natural de la sopa sin necesidad de añadir mucho endulzante. Si están ácidas, compensa con miel o acompáñalas con yogur dulce o plátano en el emplatado.
  • Controla el punto de jengibre.
    Empieza con poco jengibre si no estás acostumbrado a su sabor. Siempre puedes añadir más, pero no quitarlo una vez añadido.
    También puedes usar jengibre en polvo (1/4 cucharadita) si no tienes fresco.
  • Aprovecha como base para otras recetas.
    Esta sopa puede convertirse en salsa, base de polos o incluso topping para yogures. Ideal para introducir fruta de forma atractiva y saludable, especialmente en la alimentación infantil.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar frambuesas congeladas?

Sí, esta receta funciona perfectamente con frambuesas congeladas. Solo asegúrate de descongelarlas antes o cocinarlas directamente para que suelten todo el jugo.

El resultado será igual de sabroso y es una forma práctica de preparar esta sopa fuera de temporada, sin renunciar a la calidad.

Sí, puedes dejar la sopa lista con antelación y conservarla en la nevera bien tapada. De hecho, el reposo potencia su sabor.

Recuerda añadir los toppings justo antes de servir para que mantengan su textura crujiente y frescura.

Totalmente. Solo ajusta o elimina el jengibre según el gusto infantil. La sopa es una forma natural de tomar fruta, sin azúcares añadidos.

Servida en vasitos con yogur y fruta decorativa, resulta muy atractiva para los más pequeños.

Conclusión

Empezar el año cuidándonos no está reñido con disfrutar de recetas deliciosas. Esta sopa dulce de frambuesa y jengibre es la prueba: ligera, digestiva y llena de sabor, con ingredientes frescos que reconfortan cuerpo y mente.

Ya sea como desayuno original, merienda saludable o postre suave, esta receta es perfecta para dar un respiro a nuestro organismo tras las fiestas. Y con el sabor natural de las frambuesas de Cuna de Platero, el éxito está garantizado.

Tiempo de preparación: 15 min

Raciones: 4

Calorías por ración: 90-120 kcal